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De ciudad quebrada a ciudad saneada: Cómo se pasó de la bancarrota al superávit

En el 2002, los gobernantes de turno optaron por la alternativa de someter a Barranquilla a la Ley 550 de intervención económica o “ley de quiebras”.

Pero no hubo cumplimiento. Al finalizar 2007, Barranquilla estaba “ahogada en un mar de deudas”. Los columnistas escribían que la ciudad estabahipotecada y en el Ministerio de Hacienda afirmaban que el nuevo alcalde llegaba a pagar deudas.

Aparentemente, nadie podía resolver esta situación.

Barranquilla le debía a los acreedores alrededor de $500.000 millones y tenía que pagar $80 por cada $100 que ingresaban. Su principal fuente de recursos –recaudos tributarios– estaba concesionada a una firma particular que se quedaba diariamente con $82 millones. Hasta el parqueadero del estadio Metropolitano estaba concesionado.

Y mientras los medios seguían registrando el sombrío panorama, una de las primeras acciones de gobierno del alcalde Char fue recuperar los ingresos y procedió a liquidar<br>todas las concesiones, en especial la del recaudo tributario.

De igual manera se expidió un nuevo estatuto que modernizó y actualizó todo el sistema tributario y adelantó una reestructuración administrativa que redujo en $32.000 millones anuales los gastos en burocracia, profesionalizando a los funcionarios (apenas el 44% tenía título profesional).

Esto fue considerado por los expertos como el ‘milagro financiero’ de Barranquilla. De forma paralela, se empezó a recuperar la confianza tanto del Gobierno Nacional como de los inversionistas. Según Probarranquilla, entre 2006 y 2016 ingresaron USD 4.554 millones en capitales frescos de 738 proyectos, lo que convirtió a su área metropolitana en la segunda del país con mayor inversión privada. Nadie daba un peso por Barranquilla, ahora los dan todos.

Esto fue considerado por los expertos como el ‘milagro financiero’ de Barranquilla. De forma paralela, se empezó a recuperar la confianza tanto del Gobierno Nacional como de los inversionistas. Según Probarranquilla, entre 2006 y 2016 ingresaron USD 4.554 millones en capitales frescos de 738 proyectos, lo que convirtió a su área metropolitana en la segunda del país con mayor inversión privada. Nadie daba un peso por Barranquilla, ahora los dan todos.

Los ingresos tributarios crecieron, con recaudos históricos. El presupuesto total, que en 2007 solo alcanzaba $660.503 millones, llegó a $2.8 billones en 2017. Los medios en el 2018 registraron que: «Barranquilla terminó el pago de pasivos de la Ley 550». Pasó lo que los gobiernos de los últimos 10 años esperaban: activar la economía y liberar y conseguir recursos para pagar la deuda social.

A continuación se muestran registros de prensa del periódico El Heraldo que evidencian qué pasaba en la ciudad con sus finanzas (fecha del artículo destacada en rojo) y las soluciones y mejoras (fecha del artículo señalada en verde).

La disciplina fiscal y gestión de ingresos de la administración permitió que la calificación de riesgo crediticio distrital pasara de BB+ (2009) a AAA (2017). En 2018 el Distrito de Barranquilla logró la máxima calificación internacional que puede conseguir una entidad pública colombiana: BBB, otorgada por Fitch Ratings Colombia por la consolidación de sus finanzas, posicionándose como una ciudad de alta institucionalidad, que la hace atractiva para la inversión.

Información tomada del libro «Barranquilla 10 Años»